Criminalística # 11

Criminalística # 11

CRIMINALÍSTICA # 11

Microbioma

Por el Dr. Sergio A. Fernández Moreno

A modo de introducción de las posibilidades que los progresos en materia criminalística pueden ofrecer los resultados de investigación, explicaré un nuevo método científico de discriminación de personas implicadas en la escena de un crimen a través de los restos biológicos obtenidos, secuenciando el material el material genético de los microorganismos que nos colonizan.

Así, el microbioma (El término «microbioma» se refiere al número total de microorganismos y su material genético y se usa en contraposición al término microbiota, que es la población microbiana presente en los diferentes ecosistemas del cuerpo) humano está compuesto por los microorganismos no patógenos y patógenos, que existen en el cuerpo humano, podríamos decir sin riesgo de equivocarnos que somos mitad humanos y mitad bacterias; es decir, el ser humano, por tanto, no es una unidad independiente, como podríamos pensar de nosotros mismos como seres supremos de la naturaleza, sino que somos una comunidad dinámica e interactiva de células humanas y microbianas. Valga un ejemplo: una persona de 70 kilogramos de peso, lleva a cuestas entre 700 y 2.000 grs. de bacterias que conviven con él y sin las cuales no podría subsistir, se afirma que tenemos una proporción superior a 10 bacterias por célula humana, por lo que podríamos definir a la especie humana como un conjunto de holobiontes (El término «holobionte» proviene de los vocablos griegos holo que significa todo, y bios que se refiere a la vida. Holobionte, por tanto, es el conjunto formado por un organismo multicelular complejo —animal o planta— y todos sus microorganismos asociados. La expresión holobionte no es tan nueva, ha sido usada por décadas para designar a los corales, que son una compleja asociación animal-alga-bacterias; sin embargo, cada vez es más frecuente emplear el término holobionte en referencia a animales o plantas, particularmente por el interés que despierta la función desempeñada por los microorganismos que se encue4ntra en asociación con otros seres. También es posible encontrar que estas asociaciones son nombradas superorganismos. Sin ir más lejos, en los últimos meses, se han publicado tres artículos de investigación en los que se trata, por primera vez, a tres tipos de insectos como holobiontes: el mosquito, la mosca tse tse y el escarabajo descortezador), organismos animales que forman un todo con los microorganismos asociados a él.

El término microbioma hace referencia no solo a la microbiota  (conjunto de microorganismos que se encuentran generalmente asociados a tejidos sanos (piel, mucosas, etc.) del cuerpo humano. Los microorganismos residen en estos lugares de forma más o menos permanente y en algunos casos realizan funciones específicas. El término flora debería abandonarse debido a que hace referencia a las plantas y los microrganismos pertenecen al grupo protista. La palabra microbiota se adecua mejor, por lo que deben emplearse los términos microbiota normal, microbiota intestinal, microbiota cutánea etc.) como conjunto de microorganismos (bacterias, arqueas, virus, hongos y protistas) que residen en nuestro cuerpo, sino también a sus genes y metabolitos, así como las condiciones ambientales que les rodean. Estos ecosistemas microbianos se encuentran en el tracto gastrointestinal, genitourinario, respiratorio, la cavidad oral y nasofaríngea y la piel; comenzamos a saber que para el desarrollo normal y el mantenimiento de la salud dependemos de nuestros microbios, es más, desde un punto de vista exclusivamente biológico, podríamos decir que cada individuo es como es, por el sistema inmune, el cerebro y el genoma. Pues nuestra microbiota puede influir a esos tres niveles, y por tanto, puede influir en como nos comportamos. Comenzamos a pensar en el intestino como segundo cerebro, ya que una gran producción de neurotransmisores tiene su origen en la microbiota del intestino, así en autistas se está encontrando que pueden mejorar con trasplantes de heces.

Veamos toman conciencia de que el microbioma no es que influya en nuestra biología, es que es constitutivo del metaorganismo (holobionte) que somos. No somos simples humanos, no somos individuos, sino que somos entidades discretas (animales) con un sinfín de interacciones siempre cambiantes con nuestros microbios, las cuales definen no solo lo que somos, sino que determinan cómo somos por su influencia. Es decir, qué duda cabe y de todos es conocido que pensamos que nuestra identidad, depende del cerebro, pero también debemos saber aunque resulte inquietante, que la microbiota puede tener un papel crucial en las funciones nerviosas relacionadas con el comportamiento humano y, en consecuencia, en nuestra forma de ser o pensar.

La reciente implementación (en los cinco últimos años) de técnicas metagenómicas (Metagenómica, es un campo nuevo en el que se persigue obtener secuencias del genoma de los diferentes microorganismos, que componen una comunidad, extrayendo y analizando su ADN de forma global. La posibilidad de secuencia directamente los genomas de microbios, sin necesidad de cultivarlos abre nuevas posibilidades que suponen un cambio de rumbo en la Microbiología. Este hecho es una revolución científica debido a su alto rendimiento y el bajo coste. Permite acceder al genoma sin ver a los microorganismos ni cultivarlos. Se llama Genómica al estudio de la información genética contenida en un organismo, y Metagenómica, al estudio de la información genética que está contenida en todos los microorganismos que se encuentran en una comunidad o muestra ambiental. Esta nueva disciplina nos permite estudiar poblaciones bacterianas para poder entender cuál es el papel que desempeñan en el medio donde se encuentran) en la secuenciación masiva de microorganismos nos permiten estudiar comunidades microbianas sin necesidad de cultivarlas. Estos microbios depositados en la escena del crimen mediante transferencia directa (restos de piel por contacto con alguna superficie) o mediante restos de fluidos biológicos, nos dan la posibilidad de utilizarlos para conocer determinadas características individualizadoras del criminal, que permiten la preselección de sospechosos, por lo que la naciente Biotecnología Forense, de forma similar a lo que viene haciendo la Antropología Forense, se convierte en una técnica que trazar perfiles genéticos, muy influenciados fenotípicamente, que nos permitirán el «Retrato Robot Biotecnológico» del posible autor, basándonos en técnicas genéticas con fiabilidad de identificación superior al 99,999%.

Esta investigación, actualmente enfoca su estudio al análisis de los microorganismos albergados en las diferentes partes y fluidos del cuerpo humano, los cuales poseen características muy especiales y taxonomía estructural de suma complejidad, única e individualizadora (son únicos de cada individuo); además, se podría afirmar también que la comunidad de bacterias en una persona no parece cambiar y por tanto es suficientemente estable a lo largo del tiempo, con referencia a los periodos de una investigación criminal.

Este microbioma es dependiente de aspectos individualizadores como:

  • El sexo.
  • La raza.
  • La dieta y los hábitos de consumo (alcohol, tabaco, drogas, etc).
  • El grado de obesidad del individuo.
  • Las enfermedades padecidas a lo largo de su vida.
  • El estado hormonal del individuo (neurotransmisores y hormonas) que puede verse afectado por estados anímicos o de estrés prolongado, como es el caso de las víctimas de violencia de género.
  • El entorno social y habitacional.
  • El entorno profesional (espacios de trabajo que generan ambientes muy definidos).
  • La relación con mascotas.
  • Otros factores de diversa índole con capacidad individualizadora.

Se trata de un análisis de genotipos modulados por una gran carga fenotípica con capacidad para individualizar perfiles dentro de una población.

Como ejemplo, podemos indicar que más del 90% de microbioma se encuentra en el tracto intestinal (la segunda masa de microbioma estaría en la piel), es decir, nuestros intestinos albergan práctica los 2kgrs. De bacterias y los microorganismos que lo componen determinan en humanos tres perfiles o enterotipos (Enterotipos: cada persona tiene, de forma predominante, un terminado tipo de bacterias en su microbiota intestina. Es por lo que se conoce como «enterotipo intestinal») (similares a los que son los grupos sanguíneos) enterotipo A, B, y C:

A: Predominan los bacteroides en un 20-30%. Es propio de personas que siguen dietas grasas y proteínicas.

B:  Predominan las prevotellas que llegan al 10-15%. Frecuente en vegetarianos que consumen más fibra que la media.

C: Es el enterotipo más común. En este caso predominan los ruminococos, estafilococos y gordonibacter.

Este avance de gran importancia para la Criminalística, de repercusión internacional, conlleva una mejora cuantitativa y cualitativa en la búsqueda de los presuntos responsables y personas implicadas en un hecho delictivo, gozando de gran eficacia individualizadora para su puesta a disposición policial y judicial puesto que la fiabilidad de la técnica, una vez depurada, arrojará un altísimo porcentaje de éxito, utilizando procedimientos similares a los que actualmente se utilizan en la identificación criminal mediante el ADN.

© Dr. Sergio A. Fernández Moreno. Todos los derechos reservados.

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Redacción

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